Anal�a Rach Quiroga: Mujer, madre y funcionaria
Entramos a su oficina. Es grande pero no abruma, apenas unos detalles de artesan�as de nuestro Chaco. En una de las paredes se puede ver el cuadro de Evita. Su secretaria nos invita a sentarnos en una mesa larga de madera y sillas antiguas. Es extra�o estar en ese lugar, pensamos en las muchas personas que estuvieron ah�, que plasmaron sus historias, de pedidos, de luchas o s�lo de esperas.